Los príncipes Federico y Mary de Dinamarca han vuelto a elegir, un año más, la estación suiza para pasar unos días en familia. Los Herederos daneses se han llevado con ellos a sus dos hijos, el príncipe Christian y la princesa Isabella, con quienes se lo han pasado en grande en la estación de esquí de Verbier, un pueblecito cercano al Lago de Ginebra, en medio de los Alpes Suizos.
Mientras el príncipe Federico sostenía en sus brazos a su primogénito, de 4 años, la princesa Mary llevaba a su hija, de dos. Pese a la corta edad de los niños, los futuros Reyes de Dinamarca comparten ya con sus pequeños su pasión por la nieve.
Para los príncipes Federico y Mary este pueblo alpino se encuentra entre sus destinos más frecuentes y queridos. Fue allí donde se dejaron ver “como novios” cuando Mary llegó de Australia para conocer el que un día se habría de convertir en su reino.
